Nuestras Prácticas
En Senda Loto, te espera una experiencia enriquecedora y transformadora que esperamos te cambie la vida. Limitamos el número de huéspedes a un máximo de 9 personas a la vez, para que todos reciban la atención y el espacio que necesitan para disfrutar del mejor retiro posible.
Meditación Budista
Meditación Budista
En la tradición budista, la vipassana —o meditación de introspección— es la esencia del despertar. Es la práctica de comprender profundamente la verdadera naturaleza de nuestra experiencia, momento a momento, con claridad y apertura.
Vipassana nos invita a observar pensamientos, sensaciones y emociones sin juzgar ni aferrarnos, revelando su naturaleza impermanente e interconectada. A través de esta visión clara, comenzamos a comprender cómo la sensación de un yo fijo y separado es una ilusión, abriendo el camino a la libertad.
Vipassana no es un ejercicio intelectual, sino una percepción directa y experiencial de la realidad tal como es, libre de construcciones mentales. Revela suavemente patrones habituales de apego y aversión que causan sufrimiento, permitiéndonos soltar y descansar en una claridad natural de conciencia.
En Senda Loto, enseñamos vipassana, tal como se preserva en el linaje Dudjom Tersar del budismo tibetano, con el apoyo de prácticas de samatha (permanencia serena) para cultivar la estabilidad y la concentración. Juntas, estas prácticas equilibran la calma apacible con la indagación consciente, abriendo la puerta al verdadero despertar y a la paz duradera.
Hatha Yoga
Hatha Yoga
Noble silencio
Noble silencio
En un mundo rebosante de ruido, estimulación y conexión constante, el Noble Silencio ofrece un refugio excepcional y sagrado. Con raíces en la sabiduría de numerosas tradiciones espirituales, esta práctica nos invita a pausar toda forma de comunicación verbal y no verbal, creando espacio para que surja algo más profundo.
En Senda Loto, honramos el Noble Silencio como parte fundamental de la experiencia del retiro. Es más que simplemente no hablar: es un acto consciente de quietud, una suave introspección que nos ayuda a conectar con el lenguaje sutil de nuestro mundo interior. A través del silencio, comenzamos a percibir las complejidades del pensamiento, la sensación y la emoción con mayor claridad y compasión.
Como nos recuerda maravillosamente Thich Nhat Hanh: «El silencio es esencial. Necesitamos el silencio tanto como el aire, tanto como las plantas necesitan la luz. Si nuestra mente está llena de palabras y pensamientos, no hay espacio para nosotros». En este remanso de paz, podemos observar los hábitos de la mente sin juzgar, suavizar nuestra reactividad y reconectar con la riqueza del momento presente.
El Noble Silencio no es una restricción, sino un don: una invitación a redescubrir la presencia, la humildad y el alimento profundo que reside en el simple hecho de ser.